jueves 8 de octubre de 2009

Ha Pasado Un Mes

A veces siento que llegué ayer y otras veces es todo lo contrario. Los estudios han comenzado y todavía me cuesta un poco adaptarme al ritmo necesario. La foto a la derecha muestra una de las salas de clases del instituto. ¡La biblioteca es lo mejor!

Pero gracias a Dios mi vida aquí no es solo estudios (sería una tortura)... En la iglesia me mantienen ocupado con diferentes cosas, pasando bastante tiempo con el pastor (Paul o Pablo).
En mi tiempo libre disfruto mis amistades, la música y el deporte. Escalada Deportiva es ya un hábito de los sabados en la mañana (foto izquierda) ¡y en la casa tengo una guitarra y un piano eléctrico!

Dios me ha provisto de una bicicleta, la guitarra antes mencionada y otros útiles detalles sin haber tenido que gastar un peso (o libra).

Peter (Pedro) creció en la iglesia donde estoy trabajando y está haciendo el curso junto conmigo. Con 23 años de edad lleva un año de matrimonio y junto a Sarah hacen una pareja excepcional. Cada martes vamos juntos al instituto para asistir a clases intensivas (el resto de la semana es trabajo en la iglesia y estudio individual). El tramo nos toma una hora y media en el auto de Pete (foto abajo) y volvemos a Weymouth esa misma tarde.
...Y así será por los próximos tres años...

Recuerda visitar mi blog y galería de fotos frecuentemente.

martes 25 de agosto de 2009

Instituto Bíblico


En Septiembre comienzo mis estudios bíblicos. Un programa de tres años en Moorlands Bible College en el Reino Unido. Voy a vivir en Weymouth, al sur de Inglaterra, y trabajaré en una iglesia allí.

Mantente en contacto para estar al día con las noticias.

sábado 16 de mayo de 2009

¿Otro pensamiento sobre evangelismo?

Es increíble cómo podemos pasar tanto tiempo preparándonos para cierto ministerio y tan poco tiempo haciendo aquello para lo que nos preparamos.
Hace un par de fin de semanas atrás hubo en mi iglesia un congreso y entre los talleres disponibles había uno acerca de la importancia del evangelismo (el sábado por la mañana). Opté por otro taller pensando que seguramente hablarían de lo mismo que hablan en todos los talleres de evangelismo (charla que ya he escuchado demasiadas veces). En el camino a la iglesia esa mañana me encontré con dos señoras de una secta llamada Testigo de Jehova y decidí detenerme a conversar con ellas. En una situación como esa una persona normal piensa "estoy justo en la hora, no me puedo retrasar, es una charla importante en mi iglesia a la que debo asistir"... entonces una voz en el corazón dice sutilmente "¿qué es más importante, prepararte para servirme o servirme?". La persona normal responde "cómo puedo servirte si no estoy preparado".
El resultado de esta discusión interna es un engaño a si mismo para no hacer lo que debe hacer con la excusa típica de un compromiso social aparentemente más importante. La verdad del asunto es que no quiere llegar tarde porque quedará mal frente a la gente. En el mejor de los casos habría un sentimiento genuino de incapacidad para cumplir con la tarea asignada, por lo cual la persona se siente con la necesidad de prepararse mejor antes de entrar en acción. Pero, ¿puede una capacitación, charla o taller preparar a alguien mejor que la experiencia misma de hablarle a alguien de Jesús?
La capacitación es buena y debemos ser responsables, está de más decirlo…
Pero lo que a menudo se nos olvida es que la salvación le pertenece a Dios y es por medio de su poder, del Espíritu Santo, que las personas llegan a conocerle y se convierten. Entonces ¿por qué temo hacer las cosas mal? ¿Qué puede salir mal cuando Dios me está usando? Y si DIOS me quiere usar ¿Quién soy yo para negarle mi disposición y disponibilidad?
Y es que hemos olvidado que compartir de Jesús con otros fortalece nuestra relación con él.
El evangelismo no se trata de mí, ni de la persona que tengo enfrente. Se trata de Jesús, de su gloria y de engrandecerle.